LAS TRA(D)ICIONES DE TU PUEBLO, MI PUEBLO

Hoy, ya ayer, último domingo de agosto, tocaban a su fin las fiestas de mi pueblo. Y la nostalgia me llevó a bajar a ver el castillo de fuegos artificiales. Especifico porque no hay castillos de otro tipo por aquí. Aunque mi pueblo se llame las Torres (de Cotillas). La traca final de la fiesta va acompañada de la chamuscación total de un muñeco gigante de cartón (lo que viene a ser una falla), que simula un grotesco campesino de fealdad incomparable. Lo llaman la quema del raspajo. Una tradición inventada, aunque no precisamente original. O sea, una cosa que no se había hecho nunca y que un buen día de hace 4 ó 5 años nuestro alopécico alcalde decidió que quedaría chachi. Sí, aquí algo huele a chamusquina, ¿Puede tener una tradición 5 años? eeesto… Todas las tradiciones empezaron alguna vez puede pensar el más resabido de mis lectores. Pero no es tan sencillo, todas esas chorradicas anuales que engalanan con folklore los fastos patronales de los variopintos pueblos de España y del mund...