la rabia del milenio

Fuera de la actitud dócil del hombre moderno, en raras ocasiones afloran, desde nuestros hipocampos y sistemas límbicos más oscuros y grasientos, actitudes reptilianas. Patentes salvajadas de autoafirmación del yo, patadas en el estómago de sea lo que sea lo otro. Esos momentos de la vida especiales y únicos que vemos con nostalgia y que se concentran en nuestras hormonadas adolescencias. Esos momentos en los que te sientes como en un concierto de atari teenage riot. Esos instantes en que la cólera brota de tu garganta y crees en palabras como revolución, destrucción total; no ves perverso el sadomasoquismo y el punk gótico siniestro te parece un juego de niñas guapas y pijas. Concreciones de rabia informe donde el mal es el camino mas corto hacia tus objetivos. Qué despierta estos instintos suele ser algo justificable, el hambre en el mundo, los informativos de antena 3. En algunos casos suelen ser motivos inexplicables, yo conseguí este estado alterado en mitad del concierto de otros...