El mundo to say. Descubiertos dos frailes, buenos bebedores de vino, como hurtadores del códice calixtino. En las primeras declaraciones uno aseguró “lo hemos hecho para que los españoles descubran que algo tan importante existe”. En palabras del fraile más orondo" lo robamos para regalárselo al corazón de los españoles, hip". Son numerosas las teorías que demuestran que los españoles aprenden a fuerza de sentir nostalgia de lo desconocido u olvidado de su historia. Conocemos nuestro país gracias a que las cosas y los personajes desaparecen, se roban o mueren. Debido al sesgo mediático, esta regla, por suerte, no es válida para la corona o los políticos. Si todo fuera eterno, único e indivisible en esta patria, como muchos han soñado, la ignoraríamos por completo, apenas la entenderíamos. La moraleja es terrible: el español necesita destruir constantemente para conocer y para conocerse. Lo hizo con su imperio, lo ha hecho ahora con sus costas y después con su economía. Hechos...