LE SEGUNDÉ ORGASME

Estaba hablando con chicos de filosofía. Que ya sabéis cómo son… siempre tan dialogantes. Y hablaban de uno de los sueños o mitos que llevan a millones de estudiantes (masculinos) a afrontar con algún optimismo y media sonrisa la vuelta a un nuevo y aciago curso estudiantil, después de un verano haciendo el gilipu en la playa. Por supuesto, hablaban de la aparición, de entre la nueva camada de “pollas”, de la Lolita de oro, del mirlo blanco, de esa tía buena y de 18 años que encima (en el caso de los filósofos a base de charlatanería) te consigues ligar (Aunque tengas que esperar a las novatadas para entrarle). Pero como los filósofos son dialécticos y eso les impide darse la razón. La chica presente en la conversación soltó: ¿Y si luego es una loca insufrible y al mes ya te está haciendo la vida imposible?
Por supuesto, la respuesta estaba cargada de auténtica filosofía adolescente masculina. El chico dijo: pues bueno, ya le puedo contar a mis amigos que me tiré a una de las buenas. Y eso no me lo quita nadie. Además si no lo contase es como si no hubiera pasado. Era casi imposible colarse en su conversación, pero conseguí decir que: es tal el placer que sienten los hombres hablando de eso que podríamos llamarlo “El segundo orgasmo”. Mejor no contar cuáles serían el 3º,4º,5º,6º… dedicados al honor y gloria de tu conquista pasada. Aunque sonaría muchísimo mejor en francés, ya que elegantemente llaman al orgasmo, la petite mort. El “segundo orgasmo” ser llamaría: “Le petit remate”. Y la verdad es que es como rematar la faena el contarle a los colegas el éxito de tu misión. Mejor que decirles que te has pasado el GTA con todas las estúpidas pruebas que hay para que no se acabe nunca.
Por cierto, esto… amigas, yo no hablo nunca de estas cosas. Que soy un gentleman. :D
Por supuesto, la respuesta estaba cargada de auténtica filosofía adolescente masculina. El chico dijo: pues bueno, ya le puedo contar a mis amigos que me tiré a una de las buenas. Y eso no me lo quita nadie. Además si no lo contase es como si no hubiera pasado. Era casi imposible colarse en su conversación, pero conseguí decir que: es tal el placer que sienten los hombres hablando de eso que podríamos llamarlo “El segundo orgasmo”. Mejor no contar cuáles serían el 3º,4º,5º,6º… dedicados al honor y gloria de tu conquista pasada. Aunque sonaría muchísimo mejor en francés, ya que elegantemente llaman al orgasmo, la petite mort. El “segundo orgasmo” ser llamaría: “Le petit remate”. Y la verdad es que es como rematar la faena el contarle a los colegas el éxito de tu misión. Mejor que decirles que te has pasado el GTA con todas las estúpidas pruebas que hay para que no se acabe nunca.
Por cierto, esto… amigas, yo no hablo nunca de estas cosas. Que soy un gentleman. :D
Comentarios
Muuuuuacks!
Pd. respecto a tu comentario, si te fijas en mis links, de la manera que los tengo puestos, me avisan cuando alguien actualiza. También es verdad que esto lo tengo hace unos días, así que antes pensaremos que sabía cuando actualizabas por casualidad, intuición o quizás es verdad que soy un poco bruja, jajaja. Si quieres ponerlos como yo, abajo de todos los links tienes la web donde se hace y si tienes alguna duda sólo tienes que preguntar ;)
Por mi parte nunca le he contado a nadie con quien me he acostado. Es decir, contar por contarlo, para que exista. Aunque hace un año y pico que cambié mi política..pero total, no me tiro ni al suelo.
Y efectivamente, si uno no lo hace, es como si no existiera. No como los americanos, que no contentos con contarlo, tienen que grabarlo (Road trip).
Ultimamente lo que hago es contarle a todo el mundo con quien no me acuesto. Da para más la cosa.
Recuerdo un meeting de filosofantes algo ebrios monologando -no dialogando- sin parar sobre esto y aquello (lo mismo da) y un corrillo de mujeres en silencio prestando viva -según alguno- atención.
Al dia siguiente me comentó una:
"vaya palizas, me estaba durmiendo".
PD. he puesto lo de los huevos en la sombriloencuesta, ¿hay premio?