jueves, 22 de octubre de 2009

el boom del Islam


Si el filósofo sloterdijk dijo que el hombre es el animal que sobrerreacciona. El musulmán es el animal que se sobrecabrea, o simplemente - para que nos vamos a engañar - el animal (aunque esto también vale para cristianos de alta talla como Cospedal).
Con los moros pasa algo parecido, con la diplomacia internacional, a lo que nos ocurre a los simples civiles cuando nos cruzamos un gitano por la calle. Una pequeña broma en un periódico puede desencadenar una tercera guerra mundial al igual que el aleteo de una mariposa en Sudáfrica puede causar tornados en Nueva Orleans al día siguiente; o al igual que una mirada fugaz a los ojos de un gitano puede acabar con el descuidado mirón hinchado a hostias. La diferencia fundamental entre la cultura gitana y la islamica es que los primeros se conforman con decirte " acho tío a que te saco la cheliiii" y moro te mata sanguinaria y truculentamente por sentirse insultadísimo. Porque los moros y los gitanos van igual de llenos de polvo, se mueven y actúan como si fueran un solo individuo y sus señoras emiten los mismos ruidos raros con la boca y la lengua. Aunque unas agiten con las manos la botella de anís del mono que han robado en el mercadona y las moras agiten los fusiles.
Así que en lugar de darles de comer y tratarlos como personas civilizadas, nosotros los occidentales tenemos una gran deuda con el Islam, deberíamos usar nuestra superioridad cultural y militar para obligar a los moros desde niños a que descubran qué son cosas como el sentido del humor, la autocrítica y la SANTA ironía. Sólo a partir de entonces nos podríamos tratar de igual a igual. Mientras tanto los musulmanes estarán en la edad media.

No hay comentarios:

Labels