jueves, 22 de octubre de 2009

la esquizofrenía nuestra de todos los días


Si fuera un esquizofrénico este sería mi mejor retrato posible. Hace años quería serlo. Me parecía la enfermedad más dinámica y adecuada a los tiempos (post)modernos. Tener el carácter de una víbora con ojos de cordero (aunque no es el caso de la foto). Ser como un caramelo relleno de cianuro. Dulce y jodido a la vez. Sin duda tenía todas las de ser la enfermedad de nuestro tiempo. Te despiertas de buen rollo, cariñoso, te tomas un café, coges el coche y a la media hora no puedes ni contar los 'hijo de puta' que le has dicho al abuelo que lleva su carromato a 20 km por hora, sin prisa, alguna delante tuya. Literalmente quieres matar a alguien. ¿Quién dice que el estrés es una enfermedad moderna? ¡Si nos hace recordar la bestia que llevamos dentro! lástima que en el trono de las enfermedades socioculturales modernas esté repuntando el trastorno bipolar. Tan ñoño y tan sentimental. Que es básicamente la misma enfermedad pero al revés. En lugar de pasar de 0 a 100 en un segundo, en el trastorno bipolar se pasa de 75 a 0. En lugar de adelantar por la derecha a toda velocidad, vas directo a la cuneta. A lo mejor combinando las dos enfermedades encontramos el equilibrio perfecto. ¿acaso se puede estar cabreado de cojones y deprimido y suicida a la vez? No. Amigos, en temas mentales, sumen enfermedades y ganarán.

2 comentarios:

Amor dijo...

gilipollas

Suzu Kid dijo...

gilipollas dijo:
amor

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