miércoles, 9 de abril de 2008

Luke, ¡ya no quiero ser tu padre!



Cuando me he encontrado con esta foto me he puesto a reflexionar sobre la mítica escena de: Luke, look in your Heart. You know I am your father. Y el berrinche que se coge el Luke. Nadie miró entonces por los sentimientos de Darth Vader, el que tu hijo te dé la espalda de esa manera tan cruel, encima tras la nada despreciable propuesta de sustituirle en la gerencia y administración del Universo. En el fondo el lado oscuro no era tan malo. Y si no, ¿qué vendría después de la caída del Imperio? ¿El caos? Star Wars termina como terminan las películas de amor, con la pareja enrollándose después de mil aventuras, pero ¿alguien se cree que esas historias de amor al límite luego tendrían continuidad en una vida real? O sea tanta rebelión ¿y luego qué? Termina la saga y quedan los asuntos importantes sin tratar.
Y mira, Darth vader, si Luke Skywalker no te acepta como padre, intenta tener otro y edúcalo. Hazte tu Mini Vader. Al fin y al cabo la princesa Amigdala era muy mona pero más sosa que una alcachofa, y esa falta de sentido del humor la heredó el hijo. Pero de todas formas, no tener hijos es siempre la mejor opción. Para que luego te salgan así de ranas. O peor aún, con alguna tara y ya no puedas hacer otra cosa en la vida. ¿Hay alguna película en que las relaciones padre-hijo vayan bien? Aunque luego las pelis sobre alegatos a la maternidad son vistas superchipiguay de bien por todo el mundo (¿femenino?). Cosas de la lógica cinematográfica.
Lo peor que puedes oír de un amigo después de “me voy a casar” es “voy a ser papá”. Es como escuchar: Se acabó la fiesta, y aún no estás borracho. – ¡Ostras! cuánto me alegro, es maravilloso. Estarás muy ilusionado… si es que te lo esperabas. Bueno, futuro papá, ya te veo dentro de 15 años, gordo y calvo. Yo me voy, que he quedado…
¿Por qué se tienen hijos? ¿Carencias afectivas? ¿Ganas de dar afecto y nuestra soledad? El topicazo de “no querer tener hijos es de egoístas” me lo paso yo por el forro de fieltro de mi sofá. ¿Qué hay más egoísta que querer perpetuarte y moldear a alguien a tu imagen y semejanza? Los dos argumentos son igualmente inútiles. Siempre se oye, es lo más maravilloso que te puede pasar. Pues sí que se maravilla la gente con facilidad.
Luego está: El imperativo de la especie, el impulso como raza, que decía Nietszche. Ale, ¡traed más gente al mundo! Muy bien, pero de verdad ¿alguien cree que es lo que necesitamos ahora? Que somos pocos en este pequeño y maltrecho mundo y parió la abuela (hoy en día esto es literal), parió el padre (esto también). En mi experiencia personal puedo asegurar que las parejas cercanas a mi mundo tienen hijos por dos razones: porque creen que es ¿algo lógico? ¿Un paso natural? O por ilusión de la mujer. No conozco a ningún hombre que tenga deseos vehementes de ver un replicante suyo al que soportar 30 años en casa. Solo en las películas americanas, en esa escena de un hombre viendo cómo su niño sonriente y rubio coge al vuelo una pelota de béisbol en un pequeño jardincito.
Lo que necesita ahora el mundo es que seamos pocos pero buenos. Y dejar de cargarnos el planeta con el calor, no sólo para salvar el planeta, sino para que se callen de una vez Bono y Al Gorrr. Ya no cabemos más. Y si no dónde vamos a mandar todos los que sobren. ¿Al espacio exterior? ¿Al planeta Tatooine para que se malcrien como Luke? Tener hijos es una ruina e innecesario. Aún así alguien tendrá que ponerse a ello. Pero espero no ser yo ni mis amigos. ¡Qué tengan hijos otros! Los inmigrantes, por ejemplo. ¿No hacen ellos los trabajos difíciles? ¿Que trabajo más difícil hay que mantener la especie?

1 comentario:

Lara dijo...

Yo tampoco estoy por la labor de traer hijos, se lo dejo para quien le apetezca, jajaja...
Besos muuuacks!

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