jueves, 24 de abril de 2008

tírate a tus amigos (sí, quieres)


No te creas lo que te dicen. Fo*** con los amigos fomenta la amistad. En las películas románticas siempre se oye una voz ligeramente atiplada, en boca de unos sensuales labios, que dice “ooh, Pepeluís, me caes muy bien, no quiero acostarme contigo porque no quiero estropear nuestra bonita amistad”. Esto después de que el tío esté dos horas cocido viendo cómo ella se cambia de ropa delante de él. O hace otras cosas peores, conscientes o no, para terminar de requemarlo. Las tías hacen mucho daño a los Pepeluises del mundo. Empezando por la madre que le puso ese nombre.
Bueno, pues este tópico ES FAAALSO, FAAAALSO. El mal rollo de acostarte con una amiga dura lo que tarda el primero en reírse. El problema es que muchas chicas se lo creen, lo utilizan para cuando quieren quitarse a alguien de encima. Pero a veces se lo creen de verdad y lo dicen porque piensan que van a hacer algo mal, aunque les apetezca. Y nooo. Dale ese gustazo a tu amigo, seguro que Pepeluis se lo ha currado más que el pecholobo que te pilló ciega en la discoteca el otro día. Lo único que estropea la amistad es el amor, la subsiguiente pareja y su posterior ruptura. Eso sí que es un tema delicado. Si no acabas bien, ya se sabe, el reparto de bienes e inmuebles. Reparto de reproches y enseres.
El 99% de los tíos piensan en tirarse a las chicas que conocen (supongo que no a todas, y no todo el rato). No sé cómo vivirán las chicas si supieran esas cosas. Yo creo que las ignoran. Menos las que parece que nadie se fija en ellas, que les gustaría cambiar de papel. Supongo que una chica no piensa en esas cosas. Pero tampoco le importa que pasen. Pero no conozco ni un solo caso en mis muchos años de experiencia endogámica de provincias en que se haya estropeado una amistad porque haya habido un lío en el pasado, lejano o reciente, entre dos amigos. Es todo lo contrario, al final hasta hay más feeling. Es un acto de conocimiento mutuo, que es más difícil de alcanzar con los amigos (masculinos), por razones evidentes. Generalmente conoces a tus amigos de ropa para afuera (a no ser que sean amigos de la playa). - Así que la tienes torcida para allá. - Así que gritas esas chorradas. - No digas nada. - decir qué, ¿es que ha pasado algo? – jijiji – jajaja – jejeje – jojojo – jujuju. Sí, es lo que tienen las risas nerviosas. Que son muy cantosas.
Los hombres históricamente han desarrollado un mecanismo de defensa contra este tópico femenino. El ¡¡¡contratópico!!! Es lo que te dice el amigo sabio, “si te la quieres tirar no te hagas muy amigo de ella. Mantén las distancias. Sé duro. Ve de sobrado” ¿Pero eso funciona? Para las chicas que se han creído el tópico, sí. Las demás ya han elegido si le ha dado por ti esa noche. Da igual que seas su amigo. Un desconocido o su animal de compañía. Si no la conoces, seguramente no te dé ni tiempo a intentar acercarte a ella en plan colegueo sanote. Te agarre y te dé dos vueltas.
Ya si quieres repetir es otra historia. Aquí ni todas mis cábalas pueden aventurar, ¡ay amigo! si vas a volver a tener esa suerte. Aquí es donde hay que preguntarse, ¿merece la pena? ¿Esto sí podría estropear el status quo? Pero puestos a cagarnos en tópicos de películas chorras, tampoco te creas eso de que hay que esperar a dos días para llamarla. Para que no te vea como un desesperado. Eso es una gilipollez. Si a la tía le has gustado, estará deseando que la llames, y si no, no querrá volver a saber de ti ni el lunes, ni el martes, ni el miércoles, ni el sábado sabadete. No te preocupes Pepeluís, siempre puedes volver con Manolete, él no te abandona.

1 comentario:

Lara dijo...

Es complicado aunque no creo que tenga que romper una amistad, sólo es cuestión de como esas dos personas vean el tema.
Besos muuuacks!

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