martes, 11 de marzo de 2008

el ratzi es como dios y dios manda...



Me encanta Ratzinger, como hombre reservado que es, yo sé que todo lo que dice, en realidad, es fino humor. Un guiño a sus fans, perdón, fieles. Pero sobre todo un guiño al de arriba diciéndole aquí mando yo y sé que no vas a venir a quejarte. Todo esto lo digo porque el Papa ha vuelto más difícil hacerse Santo. Ha acabado con esas raves gigantescas que se montaba el JuanPa, con monjas y curas, que quedaban, digo yo que por sms en plan clandestino, en la plaza de San Pedro. Ahí, al aíre libre, para santificar a cascoporro. Ale, ¿qué queréis? ¿200 beatos, 300 santos y 150 mártires sin compás? Pues hecho. Qué empiece la fiesta. ¡Santos por un tubo!

Ahora va a ser más difícil poner el culo cerca del señor (el único señor del que hablamos que no es el señor tal o el señor cual) Pero ¿no se supone que es Dios quién elige y acoge en su seno a los santos? ¿Entonces cómo puede cambiar el criterio para entrar en tan selecto club? ¿Dios cambia de opinión? ¿Obedece órdenes? Parece difícil. Esto va a ser que Dios estaba cansei de alojar a tanto santo en su hermoso reino divino. Los últimos ya no le venían con el nivel y la calidad de aquellos beatos fervorosos que le mandaban en la Edad Media. Se estaba perdiendo la autenticidad del santurrón. ¿Pero cómo le comunica eso Dios al Papa? ¿Existirá un teléfono rojo entre dios y el Papa?

Ahora Ratzinger ha rezado el rezo (es la versión católica de la frase hecha “rizar el rizo”) y se ha inventado no sé cuantos pecados mortales más. Para estar acorde con los tiempos. Pero digo yo, que con eso reconocen que Dios, autor anónimo de la Biblia, no dijo todo lo que tenía que ser dicho, su primer y único superventas se supone que debía de guiar a la humanidad hasta el día del juicio final. Ya que dios lo sabe todo podría haber dicho, aunque no me entendáis hijos míos, os digo ya, NO CLONARÁS. NO ESNIFARÁS PEGAMENTO. RECICLARÁS SOBRE TODO… LAS COSAS. Además de resolver la papeleta, habría hecho la Biblia mucho más impactante y convincente.

La iglesia siempre se va adaptando, solemos decir. Y es que si saben de algo los curas es de vivir del cuento. Por ejemplo cuando tienen que decidir algo, para que esta mundana actividad no quede como lo que es, politiqueo, intereses… ellos son muy listos y dicen que es el espíritu santo el que interfiere en las decisiones. Pero ¿cómo lo saben? ¿Cómo sienten que está o no presente el espíritu santo? ¿Es como un hormigueo en sus hediondas tripas? Acaso hacen ouija antes de empezar y preguntan si esta el espíritu santo ahí que se manifieste aunque sea dejando una caquita de paloma. Y cómo es que cambia tanto de parecer el espíritu santo si es sabiduría eterna e infinita, omnisciente. ¿El espíritu santo lee los periódicos y se entera de lo que preocupa a los humanos? Claro que lo leerá en hemerotecas. Porque si se entera ahora que ser asquerosamente rico, traficar con droga o ir por ahí cargándose el planeta no son formas de vida muy católicas, pues a buenas horas mocos verdes... Los que me dan pena son los investigadores de genética. Deberían de darles, a los chavales, en los folletos preuniversitarios una tablilla donde ponga: genetista, años de estudios, salidas laborales tal tal. Imposibilidad de ir al cielo.

2 comentarios:

u minúscula dijo...

como te pasas, jajajaja

Lara dijo...

Bueno, yo por lo menos estoy segura que nunca me harán santa, jajaja.... Alé, me voy a darle un poco al pegamento ;)
Besos muuuuacks!

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