viernes, 28 de marzo de 2008

ES FACIL DEJAR DE SER GRACIOSO, SI SABES CÓMO




Dejar de ser gracioso es fácil si sabes cómo. El libro de autoayuda del momento. Escrito por Allen Carro. Prologado por Jack Nicholson.

Yo era un personaje popular. Mi habilidad para el chascarrillo, la anécdota y el retruécano estaban fuera de toda duda. Pero la gente esperaba oír de mí la gracia que superará a la anterior. Situación tremendamente estresante que me estaba llevando a la perdición. Me refugiaba en el alcohol y las drogas blandas para encontrar la asociación de ideas más surrealista posible. Tenía que reinventarme a cada instante. Y todo para nada, para nada trascendente. Estaba desperdiciando todo mi potencial, toda mi vida con el ingenio. Intentando sorprender a las chicas y a los amigos con ingeniosos giros del lenguaje y chistes elaborados para demostrar mí inteligencia. No lo sabía, pero mi vida estaba arruinada, vivía por y para ese instante en el que podía cambiar el sentido de la frase de un amigo.

Ahora sé que ese no era el camino. Un día de desesperación en que no veía la luz al final del túnel me decidí a encerrarme por un tiempo. Busqué la forma de revertir la espiral. Desarrollé métodos para superar mi adicción a la gracia. Para saltar del mero personaje famoso por lo anecdótico a labrarme una carrera de éxito basada en la solidez y la madurez. En mi crecimiento personal borré todo lo que de mí no era sobriedad y potencial para triunfar en trabajos de responsabilidad. Ahora soy Management associetor director of an art Works publishement fishin bussinesmes corporation. Tengo un cómodo sillón desde donde veo el canal intereconomía. Me compré un perro y un coche. Ambos bien grandes. Y la mujer llegó por si sola. Atraída ya no por mis chascarrillos que la seducían para una relación efímera. Sino deslumbrada por los faros de xenón y el brillo de mis gemelos.

En este libro hallarás los exhaustivos métodos desarrollados por mí mismo. Ejemplificaos con mi experiencia propia. Que te ayudarán a ti, mozo bisoño, a salir de las garras de los coqueteos inútiles con el humor tonto y la irrealidad postmoderna. Dejar de ser (el) gracioso es fácil. Sólo tienes que saber cómo.

Gratis con la vigésima edición un repaso a la historia de los personajes que han tenido éxito sin ser precisamente graciosos. Desde Carlos II el hechizado a Hitler, pasando por Luis cobos.

2 comentarios:

Lara dijo...

Pues a mí me gusta ser graciosa, eso si, lo justo, jajaja...
Besos muuuuacks!
Pd. y me encanta el Nicholson ;)

Ender dijo...

hombre, don rubén!!!

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