miércoles, 29 de octubre de 2008

MI PUEBLO, MI DESTINO. LAS COTILLAS...


Haced caso al cartel, yo no os odio. Sí, ese es el cartel que recibe a toda la gente que se dirige a mi pueblo. A los que no estéis familiarizados con el nombre os parecerá absolutamente estúpido que un pueblo se llame " Torres de Cotillas". ¿Por qué no más bien montoncitos, pilas, piras de cotillas? Pues bien, porque en mi pueblo sobran cotillas, pero a nadie se le ha ocurrido la brillante idea de freírlas a todas en una montaña de aceite recolado. Las cotillas se esconden, se parapetan en mi pueblo, en sus enormes torres de vigilancia de vecinos.
Aprovecho este espacio que me brindo a mi mismo para agradecer públicamente, años después, a la ralea de insurrectos nocturnos que tuvieron la brillante idea de grafitear los carteles de mi pueblo. Más aún, de hacer una pista de aterrizaje de helicópteros y ovnis al pintar un suelo con mi nombre gigantescamente grande, en un bello paraje. Mi ego no lo necesitaba, pero gracias de todos modos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me consta, y me constaba, que no lo necesitaba. De hecho un día fui a la Luna y se te veía desde allí, el ego, junto con el de Sanchez Dragón (pero no revuelto).

De nada?

Se nos acabó el spray, que putada, iba a ser mucho más descomunal.

pero que bien nos lo PASEMOS....

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